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flammam veritatis

Propuesta 7 de 6

Publicar el presupuesto de necesidades de cada departamento de FIME: qué se pidió y qué se autorizó

Estado: En preparación Es una propuesta del equipo, todavía en discusión interna. No se ha presentado formalmente a la Facultad.

Qué se pide

Que se publique, por semestre y por departamento académico, el presupuesto de necesidades que ordena el Artículo 42 del Reglamento Interno —adquisición de equipo, mobiliario, materiales y material didáctico—, indicando en cada renglón el monto solicitado, el monto autorizado y el estado de ejercicio.

Un aula sin bancas suficientes y una práctica de laboratorio que se da en el pizarrón porque no llegó el material son, para quien las vive, dos problemas distintos: uno le pasa al que se sienta y otro al que da la clase. En el papel donde se deciden, son dos renglones del mismo documento.

Ese documento no hay que inventarlo ni proponerlo. El Artículo 42, fracciones V y VI del Reglamento Interno de FIME obliga a cada Jefe de Departamento Académico a elaborar el presupuesto y necesidades de su departamento y a presentarlo para aprobación, desglosado en adquisición de equipo y mobiliario y materiales. La fracción IV añade la coordinación semestral del material didáctico y de las prácticas de laboratorio y clase. Existe cada semestre, en cada departamento, desde antes de que este sitio existiera.

Lo que esta propuesta pide es que se pueda leer.

Por qué la diferencia entre lo pedido y lo autorizado es el dato

Un presupuesto solicitado, por sí solo, dice poco: cualquier área pide más de lo que espera recibir. El dato que convierte este documento en información pública útil es la comparación entre las dos columnas.

Si un departamento pidió cuarenta pupitres y se autorizaron cuarenta, la fotografía de un grupo sentado en el piso plantea una pregunta de ejecución: se aprobó y no llegó. Si pidió cuarenta y se autorizaron cinco, la pregunta es de asignación, y la contesta el presupuesto general de la Facultad, no el departamento. Si no pidió nada, la pregunta es de gestión interna. Las tres son preguntas legítimas y distintas, y hoy no se puede saber cuál corresponde, que es precisamente el efecto de que el documento no se publique.

Por qué esta propuesta le sirve a quien da la clase

Este sitio lo hacen estudiantes, pero esta propuesta no está formulada desde el lado de quien paga la cuota: está formulada desde el documento, y por eso alcanza para más.

El Artículo 50 del mismo reglamento obliga a la Facultad a procurar «óptimas condiciones para el desarrollo del trabajo» de su personal académico «dentro de sus posibilidades económicas, de instalaciones, de equipo y material». Es una obligación real y acotada por una condición que nadie puede evaluar hoy, porque las posibilidades económicas de la Facultad no son públicas.

De ahí que «no hay presupuesto» funcione hoy como respuesta final tanto para el alumno que reclama un pupitre como para el profesor que pidió material y no lo obtuvo. No es una respuesta comprobable: es una afirmación sin documento detrás. Publicar el presupuesto de necesidades la vuelve comprobable en los dos sentidos —incluido el sentido incómodo para quien exige, que es descubrir que en algún renglón sí se autorizó lo que se pidió—.

Un profesor que enseña en un aula deteriorada, con equipo obsoleto o sin el material de su práctica no está del otro lado de este expediente. Está en el mismo renglón, con menos margen para reclamarlo.

Qué haría que esta propuesta se dé por atendida

Lo que este sitio no pide y no afirma

Estado de la comprobación

Todavía no hemos presentado la solicitud de acceso a la información que corresponde a esta propuesta. Cuando lo hagamos, su folio y la respuesta íntegra quedarán enlazados desde esta página, diga lo que diga.

En qué se apoya

Los artículos vigentes que sostienen esta propuesta, transcritos íntegros.


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