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flammam veritatis

ASF · Ejercicio fiscal 2016

La ASF observó 1,231 millones de pesos a la UANL en la Cuenta Pública 2016

Estado: Quedó sin aclarar Al cierre del documento oficial, lo observado seguía sin la documentación que se requirió.

Lo que dice el documento

La Universidad Autónoma de Nuevo León no manejó una cuenta exclusiva para los recursos del Subsidio S-FODE 2016, por lo que, aun cuando al 31 de diciembre de 2016 registró como ejercido el importe total del programa, no fue posible identificar si existió un subejercicio en el manejo de este recurso.

Se registraron incumplimientos de las obligaciones de transferencia de recursos y servicios personales sobre la gestión del Subsidio, ya que el Gobierno del estado administró los recursos en una cuenta bancaria que no fue específica, y no transfirió a la UANL los rendimientos generados por 2,726.6 miles de pesos; por otra parte, la UANL no administró los recursos del subsidio en una cuenta bancaria específica y pagó conceptos y prestaciones no autorizadas en el Convenio Marco de Colaboración para el Apoyo Financiero, que generaron un probable daño a la Hacienda Pública Federal por 1,231,087.5 miles de pesos, que no representó ni el 25.6% de la muestra auditada; las observaciones determinadas resultaron en la promoción de las acciones correspondientes.

La UANL dispone de un adecuado sistema de control interno que le permite identificar y atender los riesgos que la limitan para el cumplimiento de los objetivos del convenio marco, la observancia de su normativa y el manejo ordenado, eficiente y transparente de los recursos; sin embargo, existen deficiencias en la aplicación de los controles, lo que incidió en los resultados determinados en la auditoría.

En conclusión, la Universidad Autónoma de Nuevo León no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos denominados: "Subsidios Federales para Organismos Descentralizados Estatales" (U006) 2016.

Transcripción íntegra, sin recortes ni añadidos. Puedes cotejarla con la copia que guardamos. El original está en el sitio de ASF.

En 2016 la ASF revisó el 100 por ciento de los 4,799,999.6 miles de pesos que el gobierno federal transfirió a la Universidad por el subsidio U006. No una muestra: todo.

Determinó 22 observaciones, de las cuales 2 se solventaron antes de integrar el informe. Las 20 restantes generaron 10 Promociones de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria y 10 Pliegos de Observaciones, y un probable daño a la Hacienda Pública Federal de 1,231,087.5 miles de pesos.

Es el segundo dictamen negativo consecutivo y el segundo monto más alto de la serie 2015–2024.

El problema de la cuenta bancaria

El hallazgo que estructura toda la auditoría es administrativo y suena menor hasta que se entiende: la Universidad no manejó el subsidio federal en una cuenta bancaria exclusiva. Lo mezcló con otros recursos.

La consecuencia la escribe la propia ASF y es la parte que importa: «no fue posible identificar si existió un subejercicio en el manejo de este recurso». Es decir, el auditor no pudo saber si sobró dinero, porque el dinero federal y el no federal estaban revueltos en la misma cuenta.

Ese es exactamente el tipo de opacidad que este sitio documenta: no la afirmación de que algo se robó, sino la constatación oficial de que no se puede saber.

Lo que este informe dice a favor de la Universidad

El mismo dictamen afirma que la UANL «dispone de un adecuado sistema de control interno». Lo matiza enseguida —«existen deficiencias en la aplicación de los controles»— pero la frase está ahí y va transcrita íntegra arriba.

Conviene además leer con cuidado la construcción de la ASF sobre el monto: dice que el probable daño «no representó ni el 25.6% de la muestra auditada». Es una manera de acotar, no de agravar.

Una advertencia sobre una versión que circula

Existe una versión, que nos llegó en una investigación previa, según la cual la auditoría de 2016 fue favorable y destacó «fortalezas» en la gestión de la Universidad. Es un malentendido que conviene desactivar aquí mismo, porque quien lo repita de buena fe va a quedar mal parado.

El informe contiene una sección de evaluación del control interno donde se enumeran fortalezas. Esa sección es un apartado intermedio de la auditoría, no su conclusión. El dictamen —la conclusión formal, la que cierra el documento— es negativo, y está transcrito arriba palabra por palabra. Citar las fortalezas como si fueran el resultado de la auditoría es leer el informe por la mitad.

En qué punto está esto

Como en 2015, no localizamos las constancias de seguimiento que digan cuánto de estos 1,231.1 millones se solventó después. Un probable daño es una observación abierta, no una cantidad determinada como perdida.

Lo que sí está determinado, y firmado, es el dictamen.

Con qué parte de la normativa conecta


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